Bodegas Peñafalcón

SOBRE LA BODEGA

Sobre nosotros

LA BODEGA

Bodegas Peñafalcón es una bodega de larga tradición familiar al frente de la cual está actualmente Casimiro Marcos y su esposa María José Arranz. Los orígenes de la bodega se remontan a los antepasados de los actuales propietarios, que elaboraban su vino en los antiguos lagares, que datan del siglo XVII. La cultura del vino y el amor por la creación de estos elegantes vinos ha ido pasando de generación en generación hasta llegar a Casimiro de Peñafalcón que cada año hacía su vino de manera artesanal y en pequeñas cantidades y lo disfrutaba con la familia y los amigos. En el año 2000 Casimiro hizo realidad su sueño y pasó a elaborar y comercializar sus vinos acogiéndose a la denominación de origen Ribera del Duero, en Peñafiel, bautizando la bodega con el nombre histórico de Peñafalcón, que así se llamaba esta villa en el siglo XI y recordando la ‘Crónica rimada del poema del Mío Cid’: ¡¡Rodrigo venció la batalla, Dios sea loado, hasta Peñafalcón, do es Peñafiel llamado!! Donde cambian Peñafalcón por Peñafiel.

Nuestra Filosofía

La filosofía de Bodegas Peñafalcón parte de cuidar con esmero los viñedos, haciendo trabajos artesanales, no añadiendo herbicidas sino que se cava a mano la entrecalle, usando azufres, entrelazando los sarmientos y haciendo podas en verde, usando abonos de estiércol de basura de oveja como antiguamente, como lo hacían nuestros abuelos. Los viñedos propios de la bodega están bien posicionados en laderas y los terruños son calcáreos pedregosos. Parte de ellos están en solanas, de manera que la maduración es extraordinaria.

Unos pagos privilegiados

Las plantaciones del viñedo están en los siguientes pagos: Pagos de Santa Cruz, Pagos del Borro, Pagos de Carraovejas, Pagos del Hundido y Pagos del Chorrillo. La vendimia se recolecta a mano que se transportan a la bodega tras una cuidadosa selección. Después se pasan por un despalillado suave transportándose a los depósitos de tecnología alemana, calidad 3.16 y dotados en su parte superior de un bazuqueador programable, haciendo los efectos del aplastamiento con los pies como antiguamente en los lagares, de esta manera se envuelve bien la pasta en la parte superior, después se macerará varios días en depósito hasta provocar la fermentación controlada.

Nuestro éxito: La suma de los pequeños detalles

El esmerado cuidado de la viña y de todo el proceso de elaboración da como resultado unos vinos muy naturales y ecológicos a nivel conciencial. Vinos de gran calidad con un toque peculiar de personalidad y maestría y que se han sabido adaptar al paso del tiempo. Este esfuerzo da como resultado un vino de aromas y sabor único, avalado por más de 56 Premios de Plata, Oro, Súper–Oro, a nivel nacional e internacional. En Bodegas Peñafalcón su especialidad es el Peñafalcón Crianza, con dos años en barrica; el Peñafalcón Reserva, con tres años en barrica; el Peñafalcón Vendimia Seleccionada, de dos a tres años en barrica. Novedad en el mercado de ‘vinos delicatesen’ son los vinos llamados, Peñafalcón Siglo XI, para no olvidar su historia. Peñafalcón Siglo XI Crianza con 26 meses en barrica, Peñafalcón Siglo XI Vendimia Seleccionada entre uno y cuatro años en barrica y Peñafalcón Siglo XI Gran Reserva con 5 años en barrica. Esta gama de vinos proviene de viñedos posicionados en laderas altas con terruños calcáreos pedregosos y uva escogida, así como una elaboración especial con bazuqueos a mano, levaduras naturales del viñedo y una exhaustiva dedicación a su delicado y esmerado reposo en barricas de gran calidad durante los años indicados. Se trata de vinos más demandados en el comercio exterior y la cifra de exportación alcanza el 70% fundamentalmente a países de Europa y Asia.

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