Bodegas Familiares Matarromera

SOBRE LA BODEGA

Sobre nosotros

Bodega Matarromera fue fundada en 1988 en Valbuena de Duero (Valladolid), y en 1994 vio la luz su primer vino. Con esa añada obtiene el Premio al Mejor Vino del Mundo galardonado con la Gran Medalla de Oro en el International Wine Competition. La marca consigue, desde sus inicios, un posicionamiento envidiable en el competitivo mercado del vino. Desde entonces, han sido muchos y muy variados los premios y galardones recibidos, tanto de carácter nacional como internacional, entre los que destacan el Premio Alimentos de España 2015 en la categoría de Mejor Industria Agroalimentaria o el reconocimiento de la revista americana Wine & Spirits como una de las 100 mejores bodegas del mundo en 2014.

Rodeada por sobresalientes parcelas de viñedo, un edificio elegante de estilo castellano, de piedra y ladrillo, esconde en su interior naves semienterradas donde el vino descansa tras haber sido proyectado con la mejor tecnología enológica, uniendo así la tradición y la innovación que tanto caracteriza a esta bodega y a sus distinguidos vinos.

Su viñedo está situado en plena Milla de Oro de la Ribera del Duero, en el que predomina la variedad Tinto fino o Tempranillo, aunque también hay algunas cepas de Cabernet Sauvignon y Merlot que llegan a alcanzar medio siglo de edad.

Su apuesta por la calidad y la excelencia se ha mantenido desde sus inicios posicionándose como una de las referencias vitivinícolas más importantes. Entre sus vinos encontramos Melior, Matarromera Crianza, Matarromera Reserva, Matarromera Gran Reserva, Matarromera Prestigio, Matarromera Pago de las Solanas y Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica.

Son vinos clásicos, equilibrados, bien estructurados y de gran complejidad, que poseen la elegancia e intensidad propios de los vinos de esta zona.

 

El año 2000 supone un momento especial para Bodegas Familiares Matarromera. Se constituye la Bodega Renacimiento, ubicada en Olivares de Duero (Valladolid) y perteneciente a la Denominación de Origen Ribera del Duero. Casa noble del S.XVI, nació como casa del Marqués de Olivares y posteriormente fue casa de labor de los Jesuitas hasta su expulsión en el siglo XVIII. En esa época la familia Moro se hace cargo de la misma y decide restaurar los edificios y la bodega para crear un vino de la máxima calidad acorde con la historia y el tiempo.

Una bóveda de ladrillo macizo y unos muros de entre 1.5 y 2 metros de anchura le confiere unas condiciones naturales idóneas para la crianza de un vino proveniente de excelentes uvas y envejecido en las mejores barricas de roble francés. Desde sus orígenes, Renacimiento apostó por dar un giro en el concepto de vino de calidad. El vino que se elabora aquí, Rento, es un vino de autor, de escasa producción y elaborado únicamente cuando el equipo enológico considera que la añada va a ser excepcional.

El mimo en la elaboración de este vino está presente desde la selección de la uva, que se efectúa primero racimo a racimo y luego grano a grano. El vino se cría en cincuenta barricas de las tonelerías más prestigiosas durante 18 meses, que son apiladas únicamente a una altura y se rellenan mensualmente. Es un vino amplio, franco y complejo, en el que dominan las frutas negras maduras entre tonos de crianza, madera de cedro, regaliz, tinta china… Posee una buena estructura, elegante y sedosa, con un cuerpo potente y un notable esqueleto de recios taninos.

 

La bodega Emina Ribera fue construida en 2005 en Valbuena de Duero, dentro la prestigiosa zona de la Milla de Oro de la Ribera del Duero, que posee lugares idóneos para el nacimiento de unos vinos que hacen a esta Denominación de Origen acreedora del prestigio que atesora.

Viñas Rosas, La Cabaña, Valdelacasa, Hermano Diego, El Tomillar, El Horno, Valuenga, Los Apriscos, La Hinojera, Vermilion… son los nombres de los pagos de los que proceden los vinos de esta bodega, ubicada en un edificio de gran apreciación arquitectónica con una estética integrada en el entorno y el paisaje, inspirada en las villas romanas, cuya actividad interior gira alrededor de un atrio central.

El complejo, situado en el denominado “triángulo de oro” de la Ribera del Duero que forman Valbuena de Duero, Pesquera y Peñafiel, cuenta en su interior con la bodega Emina Ribera, el museo del vino Emina, la destilería Destilerías del Duero, el Restaurante La Espadaña de San Bernardo, el Hotel Rural Emina y la planta de Deconstrucción Molecular donde se elaboran los vinos sin alcohol.

La bodega es un referente en innovación y sostenibilidad, tanto por sus instalaciones ecoeficientes como por los proyectos que lleva a cabo. Además, la bodega ha conseguido situarse como líder de la I+D+i en el sector vitivinícola en la esfera nacional e internacional con proyectos pioneros que han elevado a esta bodega a la vanguardia de la enología mundial.

Sus vinos destacan por ser afrutados, con taninos sedosos, redondos y elegantes, tintos en los que la variedad Tempranillo expresa su mejor versión.

 

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